FARODELALMA, una oportunidad inesperada.


 
 En junio del 2008, mientras trabajaba en una serie en televisión, recibí el diagnóstico de que padecía la enfermedad de Parkinson.

Este hecho inesperado e insólito, cambió mi vida para siempre.

La imagen que tenía de mi mismo, se quebró en mil pedazos. Un viento huracanado me desparramó el alma. Y ya no pude juntar las piezas de mi antigua vida.

El rompecabezas era otro, pero en ese momento lo ignoraba. Y fui, durante mucho tiempo, un fantasma que buscaba su viejo cuerpo, con la esperanza de volver a habitarlo.

Sólo cuando caí en la cuenta de que ese encastre nunca se realizaría, pude deprimirme como corresponde y abandonarme al dolor que significaba ser otro. Alguien distinto, ni mejor ni peor. Alguien que ahora estaba obligado a convivir con sus limitaciones físicas y a aceptarlas, si quería seguir transitando esta ruta de tinieblas, luces y sombras que es la vida.

Lo que ni siquiera sospechaba era que esta “oportunidad inesperada” como llamo ahora a mi enfermedad, a cualquier enfermedad, me volvería un ser humano más sabio, valiente, creativo, intenso, lúcido y solidario de lo que nunca fui.

Y en esta paradoja está la llave de mi energía, el motor que me llevó a contar a otros mi historia y el nuevo sentido, el Faro, como me gusta llamarlo, que me mostró un camino insospechado, y transformó la oscuridad en luz, me dio alas para volar alto y me hizo puente para cruzar hacia otros corazones que tambien padecen enfermedades y quizás ignoran, que en ese dolor que los desconcierta, se esconde la semilla, el tallo y el fruto, de ese árbol nuevo que viene con la fuerza de la verdad, a dar sombra fresca para el alma, y por qué no, a darle un significado y un propósito, a una existencia que quizás no lo tenía o no lo había descubierto.

Esta circunstancia en mi vida desesmbocó en un proyecto multimedia, que ocupa todo mi tiempo:
 
 EL FARODELALMA. Si quieres saber de que se trata, cliquea abajo.
 

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